¿Sientes un cansancio que persiste a pesar de tus sesiones de entrenamiento? ¿Los calambres nocturnos o los músculos tensos afectan a tu rendimiento? Estas señales de alerta pueden revelar una carencia de magnesio, un problema común entre los deportistas que dificulta la recuperación y el bienestar general. En Francia, el 70% de la población tiene carencia de magnesio.
El magnesio es un mineral esencial que participa activamente en más de 300 procesos enzimáticos, en particular en la producción de energía, el buen funcionamiento de los músculos y el equilibrio del sistema nervioso. Para quienes practican actividad física intensa, la importancia del magnesio se multiplica: el esfuerzo sostenido y la transpiración aceleran su eliminación, lo que favorece la rápida aparición de signos de carencia de magnesio.
Las principales causas de la carencia de magnesio
La carencia de magnesio suele deberse a una combinación de factores:
- La alimentación moderna, empobrecida en minerales a causa de los suelos desmineralizados y los productos ultraprocesados, es una de las principales causas.
- Beber agua con muy pocos minerales
- El estrés crónico también aumenta las necesidades, porque acelera la eliminación del magnesio a través de la orina.
- En los deportistas, las pérdidas causadas por la transpiración y los entrenamientos repetidos agravan aún más el déficit.
- El consumo excesivo de café, té, alcohol o bebidas energéticas altera la absorción y acelera la excreción del mineral.
- Algunas situaciones médicas, los trastornos digestivos, el uso de diuréticos y la diabetes mal controlada también reducen considerablemente las reservas.
- Por último, las dietas restrictivas o pobres en verduras, frutos secos y cereales integrales contribuyen a una ingesta insuficiente.
Comprender estas causas permite adoptar una estrategia específica para recuperar rápidamente un buen nivel de magnesio.
Cómo reconocer una carencia de magnesio
Los síntomas de la falta de magnesio suelen aparecer de forma insidiosa: fatiga persistente, calambres musculares recurrentes (sobre todo por la noche o durante el esfuerzo) y espasmos musculares imprevistos. Estas manifestaciones reflejan un desequilibrio en la alternancia entre contracción y relajación de los músculos, lo que demuestra hasta qué punto el magnesio relaja los músculos y garantiza una función muscular armoniosa.
Rigidez muscular y calambres
La rigidez persistente después del esfuerzo y una recuperación anormalmente larga también son indicadores de un déficit de magnesio. En ese caso, al organismo le cuesta relajar las fibras musculares, lo que provoca dolores musculares y un mayor nerviosismo. Cuando al cuerpo le falta magnesio, el sistema nervioso permanece en estado de hipervigilancia constante.
El magnesio participa activamente en el equilibrio electrolítico, junto con el calcio, el sodio y el potasio. Este equilibrio es fundamental para el buen funcionamiento neuromuscular y la regularidad del ritmo cardíaco. El magnesio actúa como regulador del intercambio de estos minerales a través de las membranas celulares, asegurando una alternancia armoniosa entre la contracción y la relajación muscular. Su falta puede provocar calambres, espasmos musculares e incluso casos de tetania.
- Prevenir los calambres nocturnos: Un aporte suficiente de magnesio favorece la relajación muscular durante la noche y evita las contracciones repentinas.
- Regular el calcio: Al controlar la entrada de calcio en los músculos, el magnesio limita el riesgo de espasmos involuntarios.
- Proteger el corazón: Un buen equilibrio electrolítico reduce el riesgo de arritmia durante esfuerzos prolongados, sobre todo con mucho calor.
- Mantener la hidratación: El magnesio actúa junto con el sodio y el potasio para conservar una buena hidratación de las células.
En los casos graves, una carencia de magnesio puede provocar desequilibrios de calcio y potasio (hipocalcemia e hipopotasemia), lo que debilita el sistema cardiovascular. Los atletas de resistencia, que pierden muchos electrolitos con el sudor, están especialmente expuestos. Por eso es importante obtener magnesio de distintas fuentes a diario para preservar estas funciones vitales.
Ansiedad, estrés, nerviosismo y desmotivación
Las personas mayores y los atletas de resistencia están especialmente expuestos, ya que sus mayores pérdidas por sudoración agravan la carencia. Consecuencias: bajo estado de ánimo, mayor nerviosismo y falta de motivación, puesto que el magnesio contribuye a la producción de neurotransmisores implicados en el equilibrio emocional.
El magnesio desempeña un papel clave porque facilita la activación de los receptores GABA (ácido gamma-aminobutírico), el principal neurotransmisor inhibidor del cerebro. Su función es ralentizar la actividad nerviosa, calmar la mente y reducir la excitabilidad neuromuscular. Ambos también ayudan a reducir el cortisol, la hormona del estrés.
Fatiga y falta de sueño reparador
Tu nivel de magnesio en el organismo influye directamente en la síntesis de ATP, la molécula energética de las células. Una carencia provoca fatiga física prematura y una caída de la potencia, mientras que la suplementación con bisglicinato de magnesio, reconocido por su biodisponibilidad óptima, permite restablecer el equilibrio electrolítico y mejorar la recuperación.
El sueño constituye la fase ideal en la que el cuerpo regenera sus tejidos y restaura sus reservas energéticas. Los trastornos del sueño - dificultad para conciliarlo o despertares repentinos - se cuentan entre los síntomas más característicos de la carencia de magnesio.
Como el magnesio tiene un efecto modulador sobre el sistema nervioso, su insuficiencia mantiene un estado de hiperexcitabilidad, prolonga el nerviosismo e impide la relajación total de los músculos. Sin suficiente magnesio, la fatiga se acumula, la recuperación se estanca y el rendimiento disminuye.
Descubre la lista completa de síntomas de la carencia de magnesio reconocidos por la comunidad médica: hiperexcitabilidad neuromuscular, temblores, fasciculaciones, espasmos musculares y alteraciones del ritmo cardíaco. Todos estos signos de falta de magnesio requieren una corrección inmediata.
Alimentos naturalmente ricos en magnesio
Una de las mejores formas de mantener un nivel óptimo de magnesio sigue siendo incorporar regularmente alimentos que lo contienen de forma natural. Una alimentación variada, compuesta por verduras de hoja verde, frutos secos, semillas y cereales integrales, permite no solo cubrir parte de las necesidades diarias.
Estas son las fuentes más interesantes para los deportistas, con su contenido aproximado de magnesio y sus beneficios fisiológicos por cada 100 g:
- Semillas de calabaza: 530 mg
- Almendras: 270 mg
- Anacardos: 260 mg
- Chocolate negro 70%: 230 mg
- Espinacas cocidas: 80 mg
- Quinoa cocida: 60 mg
- Lentejas: 35 mg -
- Aguacate: 30 mg
- Plátano: 27 mg
Por qué elegir el bisglicinato de magnesio
No todas las formas de magnesio son iguales. Aunque el citrato de magnesio, el óxido y el carbonato aportan este mineral esencial, su absorción varía considerablemente y pueden provocar molestias digestivas. Gracias a su fórmula quelada, el bisglicinato de magnesio protege el mineral durante la digestión y facilita su paso a la sangre.

Tolerancia digestiva y eficacia
El bisglicinato de magnesio (un átomo de magnesio por cada 2 moléculas de lisina, un aminoácido de la familia de los BCAA) ofrece una biodisponibilidad mucho mejor que las formas tradicionales. Su estructura quelada con glicina forma una barrera protectora alrededor del mineral, lo que mejora su absorción intestinal. Esta particularidad evita reacciones químicas indeseadas que podrían reducir la eficacia del complemento alimenticio.
Resultado: una excelente tolerancia digestiva. A diferencia del óxido o el carbonato, que pueden tener un efecto laxante molesto, el bisglicinato mantiene el pH y protege el sistema digestivo, a la vez que garantiza un aporte regular de magnesio sin molestias.
- Absorción óptima : la estructura quelada atraviesa fácilmente la pared intestinal para nutrir los músculos y el sistema nervioso.
- Liberación prolongada : el mineral se libera progresivamente y mantiene un nivel sanguíneo estable durante todo el día.
- Sin efectos secundarios : se acabaron los trastornos digestivos causados por otras formas peor toleradas.
- Beneficio para la resistencia : especialmente adecuado para los entrenamientos intensivos, las sesiones largas o los periodos de competición.
Vitamina B6 y asimilación
Por lo general, el magnesio se combina con la vitamina B6, que desempeña un papel esencial. Esta permite que el mineral penetre en las células, lo que aumenta su función en la producción de energía y la función muscular. Sin ella, parte del magnesio quedaría bloqueada en el torrente sanguíneo.
Juntos, el magnesio y la vitamina B6 estimulan el metabolismo de las proteínas, ayudan a la recuperación muscular después del esfuerzo, reducen la fatiga persistente y mejoran la resistencia al estrés crónico asociado a los entrenamientos repetidos.
Dosis deportiva óptima
La necesidad de magnesio depende de la intensidad y la frecuencia de tus entrenamientos. 150 mg cubren la cantidad diaria recomendada para una persona deportista activa. Ajusta tu aporte de magnesio según la carga de entrenamiento y tus objetivos personales.
Tome una cápsula en el desayuno para estimular el metabolismo energético desde por la mañana y otra en la cena para relajar los músculos y preparar el sistema nervioso para el sueño. Esta rutina mantiene estable el nivel en sangre y favorece tanto el rendimiento como la recuperación.
Efectos del magnesio en la recuperación
Una buena recuperación es esencial para progresar en la práctica deportiva y mantener el rendimiento a largo plazo. El magnesio desempeña un papel clave en la reparación muscular, la producción de energía celular y la regulación del sistema nervioso. Comprender estos mecanismos permite optimizar la alimentación y aprovechar al máximo cada entrenamiento.
La carencia de magnesio suele manifestarse con fatiga persistente, calambres, una recuperación más lenta tras el esfuerzo y mayor sensibilidad a la tensión muscular. En los deportistas, la sudoración y los entrenamientos intensos aumentan las necesidades diarias de este mineral. Un déficit puede alterar la producción de ATP y el buen funcionamiento de los músculos. Descubra cómo el magnesio combate la fatiga y los calambres.
Acción del magnesio sobre el sistema inmunitario
El magnesio desempeña un papel esencial en el buen funcionamiento del sistema inmunitario. Interviene en la producción y activación de las células de defensa, como los linfocitos, que protegen al organismo contra las infecciones. Un nivel suficiente de magnesio también ayuda a regular la inflamación y evita reacciones excesivas que agotan el cuerpo. En períodos de estrés, entrenamiento intenso o falta de sueño, las reservas de magnesio disminuyen, lo que puede debilitar la respuesta inmunitaria. Al favorecer el equilibrio nervioso, un sueño reparador y la reducción del cortisol, el magnesio contribuye de forma indirecta, pero significativa, a reforzar las defensas naturales y mantener el organismo saludable.
Comprobar y confirmar la carencia
Antes de comprar magnesio en cápsulas, hay varios indicios que permiten evaluar su estado y evitar errores de diagnóstico.
- Seguimiento diario: durante dos semanas, anote la frecuencia de los calambres, su nivel de energía y la calidad del sueño.
- Evaluación alimentaria: analice su consumo de alimentos ricos en magnesio, como las espinacas, los frutos secos, los cereales integrales y las lentejas.
- Hábitos deportivos: observa la intensidad, la duración y la frecuencia de tus sesiones, así como las condiciones climáticas (el calor aumenta las pérdidas).
Un análisis de sangre puede confirmar parcialmente la carencia, pero el nivel de magnesio en sangre refleja mal las reservas celulares. La medición eritrocitaria es más precisa, pero rara vez se prescribe. En la práctica, observar los síntomas y comprobar el efecto de un ciclo corto de magnesio suele permitir llegar a una conclusión rápidamente. Este método sencillo ayuda a adaptar la alimentación o la suplementación de forma eficaz.
Las ventajas del magnesio Mulebar
Elige un complemento de alta biodisponibilidad y buena tolerancia para obtener resultados tangibles. El suplemento deportivo de bisglicinato de magnesio Mulebar, enriquecido con vitamina B6, responde perfectamente a las necesidades metabólicas de los deportistas y favorece una asimilación óptima. Así, eliges un producto eficaz, natural y respetuoso con el medioambiente.
Fabricado en Francia, este complemento ofrece una trazabilidad rigurosa gracias a estrictos controles de calidad. Las cápsulas vegetales son aptas para deportistas veganos, y el envase reciclable y compostable (cartón y bioplástico de maíz) reduce el impacto ecológico. Así, disfrutas de un producto acorde con tus valores, sin renunciar a la eficacia ni a la calidad.
Un bote de 60 cápsulas permite hacer un ciclo de un mes. Las 2 cápsulas diarias aportan 1400 mg de bisglicinato de magnesio, es decir, 150 mg de magnesio elemental (40% de los VRN), junto con 0,7 mg de vitamina B6 (50% de los VRN).
Plan de suplementación antes de la competición
Empieza un ciclo de 2 a 4 semanas antes de una competición importante para reponer tus reservas y optimizar la recuperación. Comienza con una cápsula por la mañana y otra por la noche; después, ajusta la dosis según tu carga de entrenamiento y cómo te sientas. Por lo general, observarás una disminución progresiva de los dolores de cabeza y la irritabilidad. Para mejorar la absorción, deja pasar al menos 2 horas entre la toma de magnesio y la de calcio o hierro.
Toma tu suplemento con una comida rica en carbohidratos o en ayunas, según lo toleres, para maximizar la biodisponibilidad. Este ritmo mantiene niveles estables en tu organismo durante todo el día y evita los trastornos del sueño relacionados con tomarlo demasiado tarde. Con este protocolo sencillo, tu cuerpo afrontará la prueba con reservas óptimas y una fatiga mínima.
Magnesio: precauciones, seguridad y necesidades específicas
Contraindicaciones e interacciones medicamentosas
El magnesio suele tolerarse bien, pero es necesario tomar ciertas precauciones. Las personas con insuficiencia renal deben evitar tomar suplementos, ya que sus riñones no pueden eliminar correctamente el exceso de minerales. Algunas formas de magnesio pueden interactuar con medicamentos como los antibióticos de la familia de las tetraciclinas o los bisfosfonatos y reducir su absorción. Los diuréticos, los inhibidores de la bomba de protones (IBP) y algunos tratamientos cardíacos también pueden influir en los niveles de magnesio. Si se sigue un tratamiento médico crónico, se recomienda consultar a un profesional antes de empezar a tomar suplementos.
Riesgos de sobredosis
La sobredosis de magnesio es poco frecuente en personas sanas, ya que el organismo elimina el exceso de forma natural a través de la orina. Sin embargo, un consumo excesivo, a menudo relacionado con suplementos con dosis inadecuadas o mal tolerados, puede provocar diarrea, náuseas o molestias digestivas, sobre todo con formas de baja biodisponibilidad, como el óxido o el cloruro. Los síntomas más graves (hipotensión, problemas cardíacos) solo aparecen en caso de insuficiencia renal grave. Respetar las dosis recomendadas y priorizar formas de fácil absorción, como el bisglicinato, permite limitar cualquier riesgo.
Magnesio y mujeres: ciclo menstrual y SPM
El magnesio desempeña un papel importante en el bienestar femenino, especialmente durante el ciclo menstrual. Ayuda a relajar los músculos lisos del útero, reduciendo los calambres y la tensión asociados a la menstruación. También actúa sobre los neurotransmisores implicados en la gestión del estrés, lo que alivia la irritabilidad, la ansiedad y los cambios de humor típicos del síndrome premenstrual (SPM). Algunos estudios muestran que unos niveles adecuados de magnesio también pueden reducir los antojos, el cansancio y los dolores de cabeza relacionados con el ciclo. Para muchas mujeres, tomar bisglicinato de forma regular es un verdadero apoyo para sobrellevar mejor estos cambios hormonales.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si tenemos falta de magnesio?
Varios síntomas pueden alertarle de una falta de magnesio. Podría sentir fatiga persistente, calambres musculares (sobre todo por la noche o durante el esfuerzo) y hormigueos desagradables. Otros signos frecuentes de carencia incluyen trastornos del sueño, irritabilidad y falta de energía. Los deportistas suelen notar que estos síntomas empeoran durante los periodos de entrenamiento intenso con mucha sudoración.
¿Cómo aumentar rápidamente el nivel de magnesio?
Para corregir rápidamente una carencia, consuma alimentos naturalmente ricos en magnesio, como espinacas, almendras, semillas de calabaza o chocolate negro con un mínimo del 70 %, o elija bisglicinato de magnesio combinado con vitamina B6. Tome unos 150 mg por la mañana y por la noche durante las comidas. Un pequeño consejo: evite consumir al mismo tiempo alimentos que contengan hierro o calcio, ya que podrían dificultar la absorción del magnesio.
¿Qué enfermedad provoca una carencia de magnesio?
Varias enfermedades pueden provocar una carencia: la diabetes tipo 2, las enfermedades inflamatorias intestinales, el hipertiroidismo o los problemas renales. Algunos medicamentos, como los diuréticos, también favorecen la pérdida de magnesio. En los deportistas, la sudoración abundante, una alimentación desequilibrada y unas necesidades mayores suelen explicar los signos de falta de magnesio. También hay que tener cuidado con el estrés crónico, el alcohol y las dietas demasiado restrictivas, que agravan el déficit. Si los síntomas persisten, no dude en consultar a un profesional de la salud.
¿Qué diferencia hay entre el magnesio marino y el bisglicinato?
El magnesio marino se extrae del agua de mar y contiene varias formas de magnesio, entre ellas el óxido, que el organismo absorbe peor. Por eso, requiere dosis más altas y puede provocar molestias digestivas en algunas personas. El bisglicinato de magnesio, por su parte, es una forma quelada en la que el magnesio está unido a dos moléculas de glicina. Esta estructura mejora considerablemente su absorción, su tolerancia digestiva y su eficacia para los músculos y el sistema nervioso. Para los deportistas o las personas propensas al estrés, el bisglicinato suele considerarse la forma más biodisponible y más suave para el estómago.
¿Cuánto dura una cura de magnesio?
Una cura dura de 1 a 3 meses y puede repetirse según desaparezcan los síntomas de la falta de magnesio.